jueves, 27 de abril de 2017

Brasil: la clase obrera no puede perder los derechos que han sido conquistados con tanto esfuerzo.


Varios obispos brasileños llaman a sus fieles a secundar la huelga general del país
"La clase obrera no puede perder los derechos que han sido conquistados con tanto esfuerzo"
El Episcopado del país se reúne desde hoy para estudiar las polémicas reformas del Gobierno Temer


L. M. Modino/Agencias, 26 de abril de 2017


Un buen número de obispos han promovido en sus diócesis diversos eventos en los que han movilizado a los católicos a manifestarse contra las políticas gubernamentales y a participar de la Huelga General

(L. M. Modino/Agencias).- El obispo de Barra do Piraí-Volta Redonda, Francesco Biasin, ha pedido a los fieles de su diócesis que se sumen a la huelga general proclamada por los sindicatos para este viernes 28 de abril. Llamado del que ha hecho eco el arzobispo de Olinda y Recife, Fernando Antonio Saburido, O.S.B., quien ha subrayado que las reformas del Gobierno Temer ponen en entredicho los derechos de los trabajadores.

"Invito a todos a participar y a pedir justicia y dignidad", ha dicho Biasin en un vídeo mensaje publicado en el sitio web de su diócesis y relanzado en las redes sociales. "Es una causa justa defender los derechos adquiridos", ha explicado, "en defensa de la vida y de la dignidad de todos, especialmente los pobres y vulnerables".

La huelga ha sido convocada por todos los sindicatos brasileños en protesta contra la reforma de las pensiones y contra la reforma laboral propuesta por el Gobierno del presidente Michel Temer. Estas reformas tienen como objetivo aumentar la edad mínima para la jubilación y eliminar algunos derechos y garantías laborales, en un supuesto intento por parte del gobierno de reducir el déficit presupuestario y fomentar la creación de puestos de trabajo.

"Hagamos ver a nuestros líderes nuestra indignación con respecto a las reformas impuestas a la población, sin diálogo con la sociedad civil organizada, y para expresar nuestro deseo de construir un Brasil mejor para todos", ha dicho el obispo.

La invitación de Biasin no es la única. Saburido, arzobispo de Olinda y Recife, también ha hecho un llamamiento a los fieles a participar en la manifestación nacional. "La clase obrera no puede perder los derechos que han sido conquistados con tanto esfuerzo", se lee en su declaración.

Hoy comienzan en Brasilia los trabajos de la Asamblea de la Conferencia Episcopal, y el Secretario, Leonardo Steiner, obispo auxiliar de Brasilia, ya ha anunciado que este tema será el que se tratará hoy, 26 de abril.


Los obispos brasileños se preparan para una Asamblea General que se prevé histórica


Comienza este miércoles en Aparecida, casa de la Patrona de Brasil, la 55ª Asamblea General de la CNBB, Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, que se extenderá hasta el próximo 5 mayo, donde se espera la presencia de más de 300 prelados, entre titulares y eméritos, que forman parte de los 18 Regionales en los que se divide la Iglesia Católica en el gigante sudamericano.

El tema general a ser estudiado este año es el de la Iniciación Cristiana, lo que ocupará la mayor parte del tiempo de diálogo y reflexión, y que pretende ser un momento que ayude a crear instrumentos que puedan ayudar a encontrar caminos evangelizadores. En las últimas semanas los obispos han recibido un texto previo, coordinado por el Arzobispo de Curitiba, Monseñor José Antonio Peruzzo, que servirá como punto de partida en las discusiones a ser realizadas en Aparecida.

En opinión del Arzobispo de Curitiba, la iniciación cristiana es un elemento que aparece con fuerza en el Documento de Aparecida, del que se cumplen 10 años en 2017, e insiste en que es necesario un cambio de mentalidad en este campo. En ese mismo sentido, el Arzobispo de Brasilia, Cardenal Sergio da Rocha, Presidente de la CNBB, ve necesario dar mayor atención a la iniciación cristiana, comenzando por el Bautismo, que debe ser más valorado, mejor preparado y vivido.

Junto con el tema central, los obispos brasileños deben abordar aspectos relacionados con los 300 años del encuentro de la Imagen de Nuestra Señora Aparecida, lo que motivó que 2017 fuese declarado Año Mariano, así como el próximo Sínodo de los Jóvenes.

Pero por encima de los temas a ser tratados, lo que puede convertir esta asamblea en un momento histórico es la previsible reacción del episcopado brasileño contra las reformas y políticas promovidas por el Gobierno Temer. A lo largo de las últimas semanas han aparecido diferentes notas de la Presidencia de la CNBB, del Consejo Permanente, de diversos regionales, así como de obispos en particular, que se han mostrado contrarios a las decisiones arbitrarias contra los más pobres tomadas por el actual gobierno brasileño.


A través de diferentes vehículos de información y de las redes sociales muchos obispos se están posicionando al respecto. Un buen número de ellos han promovido en sus diócesis diversos eventos en los que han movilizado a los católicos a manifestarse contra las políticas gubernamentales y a participar de la Huelga General prevista para el próximo viernes, 28 de abril.

Por su parte el Gobierno, preocupado con la postura de la Iglesia Católica, encabezada por su episcopado, ha tratado de manipular informaciones y querer usar la figura del Papa Francisco a su favor. La última tentativa fue un encuentro esporádico en la Plaza de San Pedro del actual alcalde de São Paulo, João Doria Jr, uno de los posibles candidatos de los aliados del actual gobierno a la Presidencia de la República, que ha querido convertir en audiencia privada. Todo en la tentativa de querer mostrar a la sociedad brasileña mayor proximidad con la Iglesia Católica.

Lo cierto es que se espera una reacción de la Asamblea General de la CNBB ante la actual situación política por la que el país está pasando, y muchos creen que ésta será contundente, profética e histórica.

miércoles, 26 de abril de 2017

Falta mucho para garantizar los derechos indígenas.


Crédito de la imagen: FAO

Por Baher Kamal y Tharanga Yakupitiyage

Se han logrado avances en la protección de los derechos de los pueblos indígenas, pero quedan muchos problemas por resolver, precisaron representantes de pueblos aborígenes en la reunión anual de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Más de 1.000 delegados indígenas de todo el mundo se reunieron en la 16 sesión del Foro Permanente de las Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas, que este año se concentra en la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, adoptada por la Asamblea General hace 10 años.

“El día de la adopción de la declaración, hubo un gran cambio en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas”, destacó la presidenta del foro, Mariam Wallet Aboubakrine, en la apertura del mismo el miércoles 24.

Por su parte, el jefe de la nación Ermineskin Cree, Willie Littlechild, recordó que las comunidades no tenían voz en el concierto internacional hasta la década de los años 80, cuando comenzaron los debates sobre la creación de un instrumento especial para proteger a los pueblos indígenas del mundo.

Además de la declaración, la ONU (Organización de las Naciones Unidas) tiene otros mecanismos dedicados a las comunidades indígenas, como el foro y un relator especial sobre derechos de los pueblos indígenas.

“Pasar de no tener voz a tener cuatro mecanismos en la ONU, creo que es un logro significativo”, destacó Littlechild.

La Agenda de Desarrollo Sostenible para 2030, adoptada en 2015, también menciona y contempla a los pueblos aborígenes, a diferencia de sus antecesores los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Pero todavía quedan muchos desafíos por delante para lograr que se implemente la declaración y que se aplique.

De hecho, Littlechild se mostró preocupado por la falta de mecanismos de implementación en Canadá. “Justin Trudeau fue el primer ministro que tan siquiera miró la declaración de la ONU, pero la tarea ahora es realizar el seguimiento”, comentó a IPS.

Tras adoptar formalmente la declaración en 2016, muchos críticos acusaron a Trudeau de violar el documento al aprobar varios oleoductos controvertidos sin el consentimiento total de las comunidades indígenas cuyo territorio se ve implicado en las obras.

Uno de esos proyectos es la expansión del oleoducto Trans Mountain, que recibió apoyo de 40 de las 139 Primeras Naciones de Canadá que viven en la ruta prevista.

La organización Artículo 19 subrayó la importancia de contar con ese consentimiento.

“Los estados están obligados a consultar y cooperar con los pueblos indígenas para obtener su consentimiento previo, libre e informado antes de adoptar e implementar medidas legislativas o administrativas que los afecten”, explicó.

El derecho a las tierras, territorios y recursos también está entre las disposiciones más importantes de la declaración.

Aboubakrine y Littlechild subrayaron la importancia de discusiones y toma de decisiones inclusivas a escala internacional y estatal para garantizar la protección de los derechos indígenas.

“El conocimiento tradicional de los ancianos es fundamental para asegurar su desarrollo sano, si es lo que acordaron, o para proteger el ambiente”, dijo Littlechild a IPS.

Por su parte, Aboubakrine remarcó la necesidad de las agencias de la ONU de comunicar y coordinar para lograr el respeto efectivo del texto de la declaración.

Según el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, los pueblos indígenas constituyen cinco por ciento de la población mundial, pero representan 15 por ciento de las personas más pobres del mundo, lo que explica su mal estado de salud y la discriminación que sufren.

La 16 sesión del foro procura atender esos desafíos y realzar los avances en materia de derechos indígenas en el encuentro que comenzó el miércoles 24 y terminará este 5 de mayo.
Australia

Australia debe reducir su “increíble” proporción de indígenas presos y redoblar la lucha contra el racismo, alertó el 4 de este mes la relatora especial para derechos de los pueblos indígenas, Victoria Tauli-Corpuz.

“Es alarmante; el país adoptó numerosas políticas para atender las desventajas de los pueblos aborígenes y de las Islas del estrecho de Torres, pero no respeta sus derechos a la autodeterminación y su total y efectiva participación en la sociedad”, añadió al terminar una visita por Australia.

Las políticas del gobierno australiano no han logrado los objetivos en materia de “salud, educación y empleo e hicieron que un creciente número de indígenas terminen en la cárcel y que cada vez más niñas y niños sean separados de sus hogares en las comunidades de aborígenes e isleños del estrecho de Torres”, explicó Tauli-Corpuz.
Datos impactantes

“Me describieron la elevada proporción de detención como un ‘tsunami’ que afectaba a los pueblos indígenas. Los datos son sencillamente sorprendentes. Los aborígenes y los isleños del estrecho de Torres representan solo tres por ciento de la población total, constituyen 27 por ciento de la reclusa, y mucho más en algunas cárceles”, subrayó.

“Visité el Centro de Detención para Jóvenes de Cleveland, en Townsville, Queensland, donde niños aborígenes e isleños constituyen 95 por ciento de los menores detenidos. Muchos pasaron de la atención fuera del hogar a la reclusión”, explicó Tauli-Corpuz.

La relatora de la ONU acotó que los niños aborígenes tienen siete veces más probabilidades de tener contacto con el sistema de protección infantil o sufrir abusos o negligencia en comparación con los de otros orígenes.

“Urjo a Australia a aumentar la edad de responsabilidad penal. Los niños deberían quedar detenidos solo como último recurso. Se los castiga simplemente por ser pobres y, en la mayoría de los casos, la cárcel no hará más que agravar el ciclo de violencia, pobreza y delincuencia”, precisó.

“Encontré en los niños, algunos de apenas 12 años, en detención, los elementos más perturbadores de mi visita”, añadió.

La experta de la ONU también se mostró preocupada por el programa gubernamental Estrategia de Avance Indígena, lanzado en 2014 y que implicó un gran recorte presupuestal en los programas de apoyo.

“La implementación de la estrategia ha sido burocrática y rígida y desperdició una cantidad considerable de recursos en administración”, cuestionó.

Tauli-Corpuz también instó al gobierno australiano a crear una nueva relación con el órgano nacional indígena, el Congreso Nacional de los Primeros Pueblos de Australia, y devolver los fondos.

También se mostró preocupada de que el gobierno no cumpla con los objetivos para acortar la brecha en materia de “esperanza de vida, mortalidad infantil, educación y empleo” y reclamó un enfoque integral que incluya objetivos específicos para la “reducción de la proporción de detenciones, de la retirada de los niños y de violencia contra la mujer”.
Aliados fundamentales

El mismo 4 de abril, cuando Tauli-Corpuz realizó estas declaraciones sobre la situación de los indígenas, el director ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, José Graziano da Silva, recibía en Roma a un grupo de jóvenes representantes indígenas de siete regiones del mundo.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible ofrecen oportunidades a los países, organizaciones indígenas y a la ONU de trabajar juntos para lograr un impacto desde ya para 2030, subrayó, y recordó que desde la creación del equipo de Pueblos Indígenas en 2014, la FAO refuerza su trabajo con organizaciones indígenas con dos enfoques:

“Por un lado, reconoció que los pueblos indígenas son “aliados fundamentales” en la lucha contra el hambre, la inseguridad alimentaria y la pobreza “por sus abundantes conocimientos ancestrales y buenas prácticas”, según dijo Graziano da Silva en su discurso al Grupo Global de Jóvenes Indígenas.

Y “por otro lado, sabemos que la falta de reconocimiento de sus derechos en la gestión de los recursos naturales y la marginación que sufren los coloca en una posición muy vulnerable. Me refiero por encima de todo en vuestros derechos ancestrales a la propiedad de la tierra”, precisó.

El encuentro en Roma, de 5 al 7 de este mes, coincidió con la celebración del 10 aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.

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Traducido por Verónica Firme.
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Fuente: Servindi

martes, 25 de abril de 2017

Doble rechazo a la minería a cielo abierto.


"Tanto en Honduras como en El Salvador la conciencia ambientalista cobra cada vez más vigor y fuerza, a nivel popular y oficial, concluyendo que los daños a la salud y a la ecología provocados por la minería extractiva superan, con mucho, los pírricos beneficios originados".

Tanto en Honduras como en El Salvador la conciencia ambientalista cobra cada vez más vigor y fuerza, a nivel popular y oficial, concluyendo que los daños a la salud y a la ecología provocados por la minería extractiva superan, con mucho, los pírricos beneficios originados en la contratación de mano de obra local y el pago de impuestos nacionales y municipales. La experiencia derivada de la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, la tala de bosques y la exposición de la población a productos químicos venenosos ocasionada tanto por las multinacionales mineras como por empresas locales dedicadas a ese rubro, ha pesado en la toma de trascendentales decisiones en ambas naciones.

Así, en nuestro país, los pobladores de los municipios de Minas de Oro y San José del Potrero realizaron plebiscito el 31 de marzo del corriente año, coordinado por el Comité Ambientalista de los Municipios del Noreste de Comayagua, para que sus habitantes se pronunciaran a favor o en contra de la explotación minera en sus respectivas jurisdicciones. El resultado final del conteo de votos arrojó las siguientes cifras: en Minas de Oro, 98.14% de los votos emitidos se pronunció por el ‘no’, y el 0.65% por el ‘sí’, el resto fueron votos nulos y abstenciones; en San José del Potrero: 98.14% favorecieron el ‘no’, 0.73% el ‘sí’.

La amarga experiencia de los vecinos de San Ignacio, Cedros y El Porvenir, en el valle de Siria, donde se ubica la mina de San Martín, que han sido afectados por el cianuro encontrado en los ríos y quebradas, ha significado que actualmente sufran de cáncer de estómago y afecciones dérmicas, entre otras enfermedades, resultado del empleo de dicho tóxico.

En La Unión, departamento de Copán, donde se localiza la mina de San Andrés, iguales resultados ha causado el empleo del cianuro por aspersión en patios de lixiviación para separar la broza de la plata y el oro.

Adicionalmente, ocurrió un enfrentamiento entre aquellos que se oponían a la continuación de dicha actividad y quienes la favorecían, atraídos por el señuelo de obtener un empleo, temporal, en tanto no se agotaran los depósitos argentíferos y auríferos.

En la vecina república allende el Goascorán, los diputados integrantes de la Asamblea Legislativa, por unanimidad, decretaron en marzo del 2017 que ya no se permitirá dicha actividad depredadora en el territorio cuzcatleco.

El estudio elaborado por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, con sede en Guatemala, con el título ‘Diagnóstico de la situación minera en Honduras 2007-2012’, concluye que ‘la contribución de la industria minera a la economía nacional continúa siendo baja, al igual que es baja su contribución en materia de generación de empleo… en el ámbito de su contribución al fisco nacional, los aportes han sido pequeños; reportes internacionales muestran como el país no ha aprovechado el aumento de los precios (de los minerales) para agenciarse mayores recursos… el desarrollo minero… ha ocasionado una serie de conflictos entre el Estado, las compañías mineras y las comunidades donde se asientan los proyectos mineros, así como con agrupaciones ambientalistas y de derechos humanos a nivel nacional e internacional… los conflictos resultantes también encuentran a sus actores en condiciones asimétricas: por una parte, compañías mineras que tienen muchos recursos y acceso a las decisiones de poder político; por la otra, organizaciones locales y ambientales que, pese a que reciben apoyo externo, no son capaces de competir con los recursos de las mineras…’




lunes, 24 de abril de 2017

Lenguaje para transformarnos.


El lenguaje no sólo guarda relación con el pensamiento, sino también con las emociones, que condicionan la conducta de las personas y las relaciones interpersonales.
“El lenguaje refleja nuestra existencia, nuestra historia, nuestras esperanzas. El lenguaje es un espejo de cómo somos. Cuando somos conscientes de nuestras palabras nos damos cuenta de que no vemos el mundo tal y como es, sino tal y como hablamos. Por eso quizá cambiando el enfoque de ese espejo también podremos enfocarnos de otra manera, cambiar, ambicionar cosas más grandes, una vida mejor, con más bienestar, más alegría y más salud”, sostiene Luis Castellanos en una entrevista de la periodista Carlota Fominaya.
Si cuidamos nuestro cuerpo con ejercicio y dietas, nuestra mente con meditación, por qué no cuidar nuestras palabras, se pregunta Castellanos, co-autor de La ciencia del lenguaje positivo.

Para transformarnos a partir de un cambio en nuestro propio lenguaje hay que “habitar” las palabras, dice el autor.
“Hablar es habitar el mundo. Deberíamos hacernos cargo de nuestros vocablos, de su destino. Un buen ejercicio es intentar identificar las palabras que queremos que adquieran importancia en nuestra vida, aquellas que queremos habitar. Nos referimos a esas que te ayudan a crecer, que son las que deberíamos compartir, las que nos ayudan a transformar nuestras vidas y a dar lo mejor que tenemos a las personas que nos rodea”.

Diversas corrientes de pensamiento coinciden con los autores en la importancia del lenguaje como creador de nuestra propia realidad contra la creencia extendida de que nuestro estado de ánimo condiciona nuestro lenguaje verbal y no verbal. Si estamos eufóricos, abrazamos; si estamos felices, reímos y sonreímos.
La programación neurolingüística, surgida en los años ‘70, sirve para reinvertir el proceso, de manera que nuestro lenguaje influya en nuestro estado de ánimo y nos sirva como herramienta para curar procesos de trauma y para ayudar a las personas en su búsqueda de la felicidad.

Esta perspectiva confirma las palabras del filósofo Ludwig Wittgenstein: “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”.
También influye el lenguaje no verbal en los procesos comunicativos. Y los silencios, como defiende Castellanos al afirmar que castigar con el silencio es más peligroso que castigar con palabras.
“El silencio es asesino, y se hereda de padres a hijos. Es un pozo sin fondo porque cuando se intenta salir ya no hay marcha atrás, se trata de un camino sin retorno cierto. Pertenece a la familia de la ira, pero puede ser más dañino que ella. Es casi imposible mentir cuando se habla enfadado, lo decimos mal, pero decimos lo que pensamos”, dice el autor.

El lenguaje no sólo guarda relación con el pensamiento, sino también con las emociones, que condicionan la conducta de las personas y las relaciones interpersonales. Un cambio en las palabras y en el lenguaje de nuestro diálogo interior puede contribuir a un mejor control de emociones que juegan en contra de las personas, sobre todo las relacionadas con la ira, con la vergüenza y con el miedo.
Nuestro propio lenguaje nos lleva a reacciones poco adecuadas en momentos que determinan nuestro destino, a expresar palabras que juegan en nuestra contra y que no tienen vuelta atrás una vez que hacen contacto con su receptor.

El lenguaje también determina la forma en que priorizamos e identificamos los problemas. Por eso, a nadie sorprendería que los “olvidos” y demás procesos de autosabotaje tuvieran relación con un lenguaje inadecuado.
La negatividad, que se alimenta de palabras y resortes como “otra vez”, “siempre me pasa lo mismo”, “no puede ser”, “cómo está el mundo”, puede desembocar en procesos depresivos o de crisis de ansiedad cuando se extiende en el tiempo. Estos estados de ánimo se desatan por reacciones aprendidas y repetidas durante años, pero pueden romperse con un cambio en el diálogo interior, con un cambio en la forma de mirar y de interpretar nuestra realidad. No sólo ante la “adversidad” o “situaciones cruciales”, sino también cada mañana, al afrontar un nuevo día de nuestra existencia.

Twitter: @cmiguelez

viernes, 21 de abril de 2017

El capitalismo perjudica gravemente nuestra salud.


Departamento de Comunicación de FUHEM

La tendencia a mercantilizarlo todo, incluido el cuerpo humano, protagoniza el último número de la Revista Papeles: “Cuerpos frágiles y capitalismo”

¿Es el cuerpo humano un objeto de explotación del que se puede extraer beneficio? ¿Puede ser comprado, vendido, enajenado, troceado o separado de la persona? La tendencia actual a mercantilizarlo todo y cosificar todos los atributos humanos no tiene límites: desde la creación de pobreza y desigualdad, al macabro tráfico de órganos, pasando por la violencia sexual que acompaña a todo conflicto bélico o las relaciones sociales basadas en la posesión que vende el amor romántico.

La globalización económica amenaza con una mercantilización descontrolada y el cuerpo humano es la última frontera: “La violencia que se ejerce sobre los cuerpos en la sociedad actual es incesante y se relaciona en buena medida con el productivismo y consumismo imperantes”, señala Santiago Álvarez Cantalapiedra, director de la revista en la introducción del número. Se puede comprar salud en todos los ámbitos de la vida: la niñez, la adolescencia, la sexualidad, el trabajo, la comida, el culto al cuerpo, el deporte, el ocio, la vejez y la muerte.

La salud de nuestros cuerpos no se puede entender sin los impactos sociales y económicos que trae consigo el sistema en el que vivimos. Así lo exponen Joan Benach, Juan Manuel Pericàs y Elena Martínez-Herrera en su artículo La salud bajo el capitalismo: ser pobre significa vivir menos y vivir peor, enfermar más y tener menos acceso a los servicios sanitarios. Entonces, “¿qué opinaría la población de los países ricos si hubiera un tratamiento sin utilizar que pudiera eliminar el sida, el cáncer de mama o el infarto de miocardio?”, se preguntan los autores del artículo.

Esta búsqueda incesante de beneficios del capital se ve incrementada debido a su alianza con la industria cultural, tal y como analiza Jon E. Illescas en su artículo El cuerpo sitiado, en el que sitúa a nuestros cuerpos como “la última propiedad que les resta a los desposeídos de este sistema económico, porque no solo las prostitutas venden su cuerpo, sino que lo hacen todas las profesiones de la clase obrera asalariadas por el capital”.
Cosificar y mercantilizar el cuerpo tiene otro de sus máximos exponentes en la violencia sexual que se produce en los conflictos armados, a pesar de que no fue hasta la década de los 90 en los Balcanes o en el genocidio de Ruanda, cuando empezó a adquirir notoriedad mediática con un objetivo claro: “Humillar simbólicamente al enemigo al agredir al otro género transmitiendo el mensaje de que no ha sido capaz de proteger a ‘sus’ mujeres”, tal y como señalan los investigadores de la Escola de Cultura de Pau de la Universitat Autónoma de Barcelona en su artículo Violencia sexual en los conflictos armados.

El lado más macabro y criminal de esta comercialización del cuerpo humano se sitúa en el tráfico de órganos, como expone Nancy Scheper-Hughes en su investigación sobre el tráfico de riñones en países como Filipinas, Brasil, Turquía, Israel, Palestina, Egipto, Moldavia y Estados Unidos. Un mercado muy vinculado a la pobreza y la desigualdad, donde los pobres pagan un nuevo impuesto con sus cuerpos: “Del mismo modo que la servidumbre por deudas impulsó las redes internacionales de adopción ilícita, la servidumbre por deudas impulsa los cárteles de venta de riñones”.
La vulnerabilidad de nuestros cuerpos queda puesta de manifiesto en las etapas de mayor dependencia, donde la peor parada siempre es la mujer: “La división sexual del trabajo ha motivado que los cuidados se hayan considerado actividades reproductivas y no un verdadero trabajo”, expone Paloma Moré, Doctora en Sociología en Cuerpos vulnerables.

Un elemento fijador de estas posiciones es el amor romántico porque funciona como “mecanismo de control y servidumbre femenina, que sacrifica la singularidad de cada una en favor del poder procurado por el varón; porque si una mujer no tiene marido y no tiene hijos a quienes cuidar con abnegación ha perdido su rumbo”, escribe Nieves Salobral, doctoranda de la Facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, en La ética del amor abnegado en el neoliberalismo.

La revista se completa con las secciones habituales, que se pueden consultar aquí: 

https://www.fuhem.es/ecosocial/noticias.aspx?v=10166&n=0


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